Mi primera tormenta y el Comandante Marcos

Sin previo aviso nos empezamos a zarandear para todos lados, saltamos de nuestros asientos,  nariz arriba y abajo. Algunas mujeres en el fondo gritan, un señor de la fila de atrás parece estar teniendo un ataque de pánico. Al lado tengo una señora que no para de decir:- “ay mi dios, ay mi dios, ay mi dios”. … Seguir leyendo…Mi primera tormenta y el Comandante Marcos