Postales: Dalí y el tren del infierno

En la escala de Dalís: ¿Con que humor te encuentras hoy?

 

Me sentía feliz. Había cumplido una de las metas del viaje que era conocer el museo de Dalí en Figueres, pero déjenme hablar de él en otro momento.

Volvimos como habíamos llegado: en tren. Como ya llovía con ganas, subimos al que salía primero. Error. Era el tren que iba por la costa, y paraba en todas las estaciones. Cuando nos dimos cuenta de la metida de pata, traté de consolarme: – “al menos voy a conocer el mediterráneo, del que Barcelona me estuvo separando estos días de lluvia”.

Lo peor sucedió en la estación de Girona: un grupo de adolescentes parlanchines decidió, caprichosa y unilateralmente, sentarse junto a nosotros; dos en frente y otros seis al costado. No pararon de hablar hasta que se bajaron, casi llegando a Barcelona. Recuerdo que uno de ellos tenía serios problemas amorosos, y que las dos chicas frente a nosotros no paraban de comer lo que fuera que saliera de sus mochilas: papas fritas, bananas, barritas de cereal; en ese orden.

Lo que más me llamó la atención es que hablaban muy rápido, y alternaban el español y el catalán indiscriminadamente, a veces en una misma oración. Sin embargo, nadie parecía asombrarse por esa conducta excepto yo, que de repente dejaba de entender, y así fue como me quedaron baches en la historia de la ruptura amorosa del aquel muchacho.

El viaje se tardó casi tres horas, en las cuales no pude dormir, ni leer, ni pensar; las voces de aquellos jóvenes penetraba hasta el punto más lejano de mi cerebro. Cuando apareció el mediterráneo por la ventana, yo ya estaba de un mal humor galopante; como la tarde, que llovía con esa lluvia fina e implacable de la primavera en sus días malos.

Igual, en la playa se podían ver personas con la fuerza de voluntad suficiente como para sacar a pasear el perro. La fuerza de voluntad nuestra apenas alcanzó para bajar del tren y subir al metro rumbo al hotel. Eran casi las once de la noche, por fortuna el mini super todavía estaba abierto.

Dejar un comentario