Llao Llao Hotel: la meca de los hoteleros

A mis queridas amigas Pau y Xime las conocí hace muchos años en la facultad, cuando las tres cursábamos la carrera de Administración Hotelera. El cuatrimestre que aprobamos la tesis final, decidimos festejar a todo trapo. Y eso para nosotras significaba desempolvar las perlas de la abuela y hacer una reserva en L´Orangerie, el jardín de invierno donde se sirve el té en el Alvear Palace Hotel de Buenos Aires.

¿Qué tendrá que ver el Alvear Hotel en todo esto?

Lo que sucedió es que ese día se inauguró la costumbre, que de vez en cuando revivimos, de ir a conocer diferentes hoteles. El Alvear fue una maravilla, pero también una gran desgracia: sin querer, habíamos marcado un standard muy alto que ningún otro hotel visitado podía alcanzar: todo nos parecía mejorable, nadie podía llegar a aquel nivel.

Y sucedió que un buen día nos fuimos las tres de viaje a Bariloche, a festejar el cumpleaños de Pau. Todo cambió el día que llegamos: no hicimos más que dejar las cosas en el hotel, y subirnos al auto alquilado para irnos a almorzar a Patagonia, unos de los restaurantes del Llao Llao Hotel & Resort.

Llegar al Llao Llao es ver por qué todos los visitantes, nacionales y extranjeros, pierden la cabeza cuando vienen a este lugar: pura magia patagónica. Algunas imágenes pueden explicarlo mejor que mil palabras:

Bandera flameando al sol.
Explanada de ingreso.
Estacionamiento “with a view”
Vistas al lago Moreno.

Para mejorar aún más la experiencia, el restaurante Patagonia es todo deleite: personal súper amable y atento, un ambiente acogedor a pura madera y luces cálidas, y unas ventanas que dan a la felicidad.

Restaurante Patagonia
Sitio de mesa, una panera deliciosa!
Vistas desde nuestra mesa.

Ni qué decir del hotel. Todo es bello. Pero sin lugar a dudas lo mejor de todo es su ubicación, que según cuenta la historia el ojo de Alejandro Bustillo supo elegir, en la zona de Puerto Pañuelo, entre los lagos Moreno y Nahuel Huapi, y los cerros López y Tronador.

Si están por Bariloche, no se pierdan la experiencia de darse una vuelta por este gran hotel, ya sea a un día almuerzo o merienda, o por qué no una estadía de ensueño.

Escaleras al cielo
Descanso en el jardín.
Y más paisajes increíbles
Lobby bar
Jardín de invierno y salón de té.
Tienda Llao Llao

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