Madrid: ¿Dónde comer bueno, bonito y barato?

Soy un desastre con la comida, lo confieso. Nunca hago – ni podré – hacer turismo gastronómico, por la simple razón de que no me gusta casi nada, y tengo nula valentía para probar cosas nuevas. Entendiendo que “cosa nueva” para mi es un tomate cherry. Imagínense el resto.

Dicho esto, hay pocas y afortunadas ocasiones en las que voy a un sitio en el que hacen cosas que sí me gustan, y uno se esos lugares ha sido Madrid. En este post les muestro cuatro lugares para comer: bueno bonito y barato. No esperen nada gourmet ni muy sofisticado, es al estilo Nadia, sencillito y que de seguro engorda.

 

Mercado de San Miguel

Un clásico. Todo lo que se ve en los puestos del mercado resulta muy apetecible y se puede ir durante todo el día; por supuesto que la hora del almuerzo y de la cena estalla de gente y se complica conseguir un lugar para sentarse. Pero quién necesita estar sentado con todo ese jamón crudo.

Plaza de San Miguel s/n, Madrid. Lunes, Martes, Miércoles, Jueves y Domingos de 10:00 a 24:00 hs. Viernes, Sábados y festivos de 10:00 a 1:00 hs.

 

Los 100 montaditos

Este es el primerísimo lugar en el que comí algo en Madrid. Fiel a mi estilo, nada tan simple ni rico como un relleno adentro de un pan. Carne, pollo, jamón, quesos, tortilla, cualquiera de estas opciones se sirven en cantidades más bien pequeñas dentro de una flautita casi del tamaño de finger food. Los precios van de 1€ a 1.50€ la unidad, pero los miércoles y domingos toda la carta se vende a un euro, y suelen ser los días en que hay mucha gente, y consecuente espera. El chopp de medio litro se cerveza cuesta solo 1.5€, y hay otras cosillas para picar, todas muy ricas.

Lo bueno de los montaditos es que, al ser un franquicia, hay locales por todos lados, vayas dónde vayas, siempre habrá un 100 montaditos cerca para picar algo. Pueden revisar la carta y todos los locales en la web.

 

El museo del Jamón

Un emblema de la ciudad, donde también se puede comprar para llevar. Para comer en el lugar, se puede elegir por el salón o la barra. Esta última opción es toda una experiencia, que recomiendo probar. No esperen orden, ni silencio, ni demasiada limpieza. Solo pidan una caña y un chiquito, y déjense conquistar.

Nosotros fuimos al local de Calle Mayor 7, pero tienen varias ubicaciones. Lunes a Jueves 7:00 a 00:30 hs. Viernes y Sábados de 7:00 a 1:00 hs. Domingos de 10:00 a 00:30 hs.

 

Chocolateria San Ginés

Cuando un argentino pide un chocolate con churros, lo que usualmente espera, por costumbre, es que le traigan un submarino, es decir, una barrita de chocolate amargo sumergida en un vaso de leche caliente, que al derretirse forma algo así como una chocolatada. Bueno, no. Aquí hay que estar preparado para otra cosa. El chocolate no es líquido, sino bien espeso, potente, intenso. Entonces sirve para sumergir los churros, que son una delicia, siempre recién hechos, para nada pesados. Beber ese chocolate, o lo que te quede después de usarlo para los churros es un opción, y después cruzar los dedos para que no te de un coma diabético. La porción son seis churros, se puede pedir media también. El lugar es de lo más pintoresco, y hay gente a todas horas.

Pasadizo de San Ginés, 5. No veo que en su página web tengan informado el horario de atención, pero la última vez que estuve me alojé justo a la vuelta, y recuerdo verlos abiertos hasta bien entrada la noche.

Dejar un comentario