Nueva York: misa gospel en Harlem

Aunque hace ya una década que abandoné las creencias religiosas que recibí cuando era niña, siempre que viajo siento curiosidad por visitar templos de diferentes credos. Ver a la gente manifestando su fe en deidades que mi mente no puede racionalizar me lleva por pensamientos de los más diversos y estimula mi capacidad de abstracción.

Fue así que una de las cosas de mi “must do list” en Nueva York era asistir una misa gospel. Así que el domingo a la mañana, nos despertamos una hora más temprano que los días anteriores y antes de las nueve ya estábamos saliendo de la estación del metro de la 125 st. en Harlem.

Fuente: google.

Cuando llegamos a la iglesia que teníamos marcada la puerta estaba cerrada, y afuera hacía un frío de 30 grados fahrenheit. Por ahí nos dimos cuenta de que un contingente de turistas franceses entraba detrás del que oficiaba de guía en lo que seguramente era algo arreglado de antemano. Así que para no quedarnos afuera nos mezclamos entre ellos, y como quien no quiere la cosa en pocos minutos estábamos sentados en las últimas bancas del templo con ordenes precisas de no tomar fotografías ni vídeos.

Soy consciente de que esa ceremonia era un show menos original que armado para que los visitantes llenaran los sobres de propinas que nos habían dado a cada uno al entrar. Pero qué más da cuando los baptistas empiezan a cantar casi, casi me olvido de que soy agnóstica. Y al fin y al cabo, si fuera un teatro, no es más que la representación de lo que en otras decenas de templos los vecinos de Harlem celebran “de verdad”, con sus coros y a todo ritmo.

Poco más de una hora después nos fuimos, dejando nuestros sobres llenos a un señor que estaba parado a la puerta, por las dudas de que alguien se vaya sin dejar el suyo. La verdad es que me hubiera quedado la misa completa. Pero con tan solo una hora, los feligreses de Harlem me habían dejado con buenas vibras para toda a jornada.

¿DÓNDE?

Harlem es el barrio que se encuentra, para ubicarnos en el mapa, justo arriba del Central Park. Se puede llegar con las líneas A, B, C, D, 2, 3, 4, 5 y 6 del metro. La iglesia a la que nosotros asistimos es la Antioch Baptis Curch, en 515W de 125 street. pero hay muchas otras que se pueden encontrar investigando un poco en Internet.

 

RECOMENDACIONES

Es importante tener en cuenta, que si bien estas ceremonias son turistas friendly no dejan de ser un culto religioso, por lo que merece que prestemos el debido respeto. Por ello prohíben que se toman fotografías y videos (y un señor con cara de pocos amigos se encarga de levantarte en peso si te ve con el celular en la mano).

Además, se debe concurrir con ropa adecuada; no hace falta ir de fiesta como muchos de los asistentes realmente acuden, con vestidos largos las mujeres y trajes los varones, pero tratemos de evitar el look de vacaciones (shorts, ojotas o alpargatas, remeras de fútbol, musculosas) y acudamos bien vestidos, en la medida de lo posible.

Fuente: TripAdvisor

Y sobre todo: estar temprano. Los templos sugieren estar media hora antes del comienzo de la misa. Una vez empezado el oficio, cierran las puertas y es difícil que te dejen ingresar.

 

¿QUÉ VER CERCA?

Y ya que estamos en Harlem, se puede aprovechar para recorrer un poco el barrio. Los lugares más conocidos son:

Teatro Apollo

Es uno de los clubs de música más importantes de la ciudad, destacado en la historia por ser el lugar dónde dieron sus primero pasos artistas de la talla de Ella Fitzgerald o Michael Jackson, y donde se han presentados figuras de reconocimiento internacional. 253 W 125th St.

“Teatro Apollo: donde nacen las estrellas y se hacen las leyendas “

 

Sylvia´s

“The queen of soul food” es el restaurante más famoso de la comunidad  de Harlem que fue fundado en 1962 por Sylvia Woods y en el presente sigue siendo regenteado por la familia Woods. Ideal para la continuación de un domingo gospelero, tiene opciones para todos los momentos del día, con comida típica del país del norte. 328  Malcom X Blvd.

 

Cotton club

Club de jazz abierto en 1920 y que se mantuvo durante la Ley Seca de dicha década. Por su escenario pasaron leyendas como Ella Fitzgerald,  Duke Ellington, Count Basie, Bessie Smith, Louis Amstrong, Nat King Cole, Billie Holiday, y otras tantas celebridades que acudían como público includio el alcalde de la ciudad. La re apertura en la dirección actual ocurrió en el año en 1978. 656 W 125th St.

El Cotton Club original, en la década del 20´. Fuente: google

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