Ushuaia: viajar en el tren del fin del mundo

El tren avanza por este paisaje de ensueño y yo me pregunto qué pensarían los presos que venían a trabajar aquí cuando veían lo mismo que ahora estoy viendo yo por la ventana del vagón, luego de haber estado encerrados en su celda, o en las instalaciones del presidio de Ushuaia…

El tren del fin del mundo tiene su recorrido dentro del Parque Nacional Tierra del Fuego, pero también podría ser en un cuento de hadas o en el jardín del edén. Porque si bien todos los atractivos de Ushuaia son lindos, este paseo en tren entre paisajes que parecen pintados fue por lejos mi favorito, y aún se mantiene muy arriba en mi ranking mundial de lugares.

Nosotros elegimos ir en excursión, para después del recorrido en tren continuar el paseo por el Parque Nacional en combi y con guía. Así fue que nos pasaron a buscar temprano a la mañana por el hotel, y partimos con el ferrocarril austral andino como primera parada. Una vez en la boletaría hay que comprar el pasaje del tren, y derecho de acceso al Parque Nacional Tierra del Fuego, que pueden revisar acá.

Estación del fin del mundo
Acceso peatonal y un antiguo surtidor de gasolina.

Unos minutos más tarde, suena el claxon del tren, y el viajero ya ha comenzado el viaje a otra dimensión. El recorrido abarca los últimos siete kilómetros que atravesaban los convictos y que en su origen comenzaban en el presidio mismo hacia la ladera del Monte Susana, mientras recolectaban distintos materiales para la construcción.

Tras atravesar el Cañadón del Toro y cruzar el Rio Pipo el tren se detiene, y bajamos a la Estación Cascada La Macarena. Se puede subir por un sendero para apreciar la cascada o bajar unas pasarelas y adentrarse un poco en el paisaje, pero el tiempo disponible no será lo suficiente. Luego de quince minutos que saben a muy poco, el silbato del maquinista nos reúne nuevamente abordo y reiniciamos la marcha, pero con ganas de habernos quedado para siempre en ese rincón del paraíso.

Locomotora bajo el sol
El paisaje increíble
Escalinata a la cascada
Caminante
Las vías del tren y los andes.
Pasajeros volviendo a sus vagones

Nos vamos adentrando al área del bosque sub-antártico, y cruzamos el límite del Parque Nacional con el Rio Pipo aún como compañía. Uno detrás de otro,los vagones atraviesan el Cementerio de Árboles, es decir lo que queda después de muchos años de que los presos talaran el bosque diariamente para abastecer de leña a la ciudad. Aunque el paisaje es hermoso, las vistas en la ventana nos llenan un poco de inevitable tristeza al ver aquellos árboles que murieron de pie.

Vistas del cementerio de árboles
Animales reposando
Paisaje de cuento
“Los árboles mueren de pie”
El tren en marcha

Unos minutos más tardes, vamos abandonando esa nostalgia en la que nos vimos abstraídos. y retomando de a poco la algarabía llegamos a la última estación. Aquí el grupo se divide entre aquellos que regresan con el tren a la primera estación, y los que continuamos camino con algún otro transporte pre contratado, que en nuestro caso, ya nos estaba esperando para recorrer el parque.

A lo largo del día, nuevas imágenes y paisajes increíbles se nos van acumulando sin tener del todo tiempo de ir procesando los vividos más temprano. Por suerte, nuestra fiel amiga la cámara fotográfica,que viaja colgada al cuello, nos va guardando todos esos momentos que volveremos a ver una, y otra, y otra, y otra vez.

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