Un barco lleno de desconocidos de diferentes partes del mundo. El viento en la cara, el silencio. El barco se aleja de la costa, los ojos atentos, las cámaras de fotos al acecho. El guía ballenero ya ha establecido los códigos: para ser lo más rápidos posibles- las ballenas pueden ser escurridizas- indicará la posición de avistaje con el método de las agujas del reloj; siendo las doce la proa, las quince estribor, y así sucesivamente.

El avistaje de ballenas es una experiencia, no sé si decir religiosa, pero algo de eso tiene, aunque no se traigan las fotos perfectas ni el video a punto. Hay que ir preparado: las ballenas no son títeres de mundo marino; somos nosotros los que nos adentramos en su mundo natural para tratar de verlas sin ser vistos, o al menos generando el menor impacto posible. Pero les puedo asegurar que aunque no presencien saludos de cola ni saltos espectaculares, la piel de pollo les durará incluso cuando se pongan a escribir un artículo al respecto.

LA BALLENA FRANCA AUSTRAL

Denominada Eubalaena australis, es una especie de cetáceo misticeto de la familia Balaenidae propia del hemisférico sur. Su nombre en inglés es “right whale”, o ballena correcta, como la apodaban los cazadores de ballenas por considerarlas la especie “correcta para matar”, debido a que nadan lentamente, poseen abundante grasa y sus cuerpos flotan al morir. Han sido cazadas por siglos, casi hasta la extinción. Su cacería se prohibió recién en 1935.

Las ballenas adultas puede medir hasta 16 mts. y pesar hasta 50 tns. La cabeza, nada más, representa un tercio del largo del cuerpo y de cada mandíbula superior cuelgan 250 barbas que llegan a medir hasta 2,5 mts. Para alimentarse, las ballenas nadan lentamente con la boca abierta filtrando con sus barbas el krill y los copépodos del agua.

Las ballenas tiene unas callosidades en sus cabezas, que son áreas de piel endurecida, recubiertas por densas poblaciones de crustáceos llamados comúnmente “piojos de ballena” que pasan su ciclo de vida sobre el cuerpo de éstas. El Dr. Roger Payne (ver recuadro) descubrió que cada ballena franca tiene un único patrón de callosidades que permite individualizarlas ya que no cambia con los años. Sobre las bases de este descubrimiento se inició, en 1970, el Programa Ballena Franca Austral, en cooperación entre el Instituto de Conservación de Ballenas y Ocean Alliance. Este programa, que se desarrolla en el Área Natural Protegida de Península Valdés, es en la actualidad el estudio científico de mayor continuación en el mundo efectuado sobre la ballena barbada. Toda la información obtenida a lo largo de los años con el programa es una herramienta de valor incalculable para la protección de las ballenas y su hábitat.

El Dr. Roger Payne es un biólogo y ambientalista estadounidense, fundador de Ocean Alliance y ha sido considerado como el padre de la conservación e investigación moderna de la ballena.

Estas ballenas migran exclusivamente en el hemisferio sur. Durante la época de cría (otoño a primavera) se congregan en las costas de Sudamérica, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda. El el verano se dirigen hacia las áreas de alimentación, que en el caso de la población de la Península Valdés se encuentran próximas a las Islas Georgias del Sur y a lo largo del Mar Patagónico.

Piojos de ballena en formol.

¿DÓNDE Y CUANDO SE PUEDEN OBSERVAR EN PUERTO MADRYN?

La Península Valdés es una de las áreas de reproducción y cría de la población de ballena franca austral del Océano Atlántico Sudoccidental. Sus aguas templadas son ideales para la cría de los ballenatos. Cada año, llegan a la península más de mil ballenas francas y desde abril a diciembre sus aguas se convierten en una gran maternidad a cielo abierto. La máxima concentración de ballenas ocurre en agosto y septiembre. Las ballenas se pueden ver desde tres lugares, principalmente:

  • Avistaje costero: desde los 3km. de costa de la ciudad se pueden llegar a ver ballenas jugando cerca de la playa.
  • Área Nacional Protegida “El Doradillo”: desde la playa El Doradillo y a lo largo de 25km. de costa de pueden observar ballenas a poca distancia, ya que se trata de un lugar donde se congregan para reproducirse y amamantar a sus crías.
  • Avistaje embarcado: se pueden realizar únicamente desde Puerto Pirámides, a 100km. de la ciudad, con una de las seis empresas que oficialmente realizan la actividad. Las excursiones se realizan todos lo días y tienen una duración aproximada de 1,30 hs.

LA EXPERIENCIA DEL AVISTAJE EMBARCADO

En la web del Madryn Turismo se pueden conocer las seis empresas que realizan la actividad. Nosotros la hicimos con Whales Argentina y nos gustó mucho. Es importante conocer que gracias a las visitas anuales de la ballena franca austral, se ha generado un importante desarrollo de la industria regional basada en el turismo de observación de ballenas. Esta actividad, si es realizada en forma responsable, tiene un gran valor educativo, promueve el desarrollo de programas de investigación y conservación, además de brindar beneficios a las comunidades costeras, generando fuentes de trabajo y diversificando la industria turística local.

Gracias a normativas de la provincia de Chubut, Código de Buenas Prácticas y la Técnica Patagónica de Avistaje se promueve que el acercamiento a las ballenas se realice sin impactos negativos sobre los animales. Es indispensable ser parte de éstas buenas prácticas y respectar todos los avisos del guía ballenero. Algunos aspectos para conocer son:

  • Salvo casos excepcionales, sólo puede haber una lancha observando un individuo o un grupo de ballenas.
  • No se puede perseguir, acosar o navegar en círculos alrededor de las ballenas.
  • Debe evitarse toda acción que implique la separación de ballenas madres de sus crías, interfiera o produzca ruptura de grupos de cópula, o interrumpa serie de saltos.
  • Las embarcaciones deberán mantener una distancia prudencial mínima de 50 metros, permitiendo que sea el animal el que se acerque a la embarcación.
  • Cuando un animal está navegando, la aproximación deberá realizarse desde uno de los costados.
  • El alejamiento de la embarcación deberá realizarse de forma paulativa, sin dejar estela de popa y hasta una distancia de 150 metros del ejemplar.
Puerto Pirámides

ANP PENÍNSULA VALDÉS

El Área Nacional Protegida de Península Valdés fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999. Ubicada en el noroeste de Chubut, sus costas son bañadas por los Golfos San José y Nuevo, donde se encuentra Puerto Pirámides. En 2014 recibió el sello “Reserva de Biosfera Valdés” incorporando nuevas áreas protegidas: la costa de El Doradillo y las Reservas de Punta Loma y Punta León.

En el Centro de Visitantes Carlos Ameghino, que se encuentra en la entrada del área protegida, es posible informarse sobre la diversidad de flora y fauna única en el mundo de Península Valdés, además de conocer las indicaciones de los guardafaunas.

Barbas de ballena en el Centro de Visitantes Carlos Ameghino
Esqueleto de ballena

La experiencia de observar ballenas francas es única, inigualable, maravillosa. Todos adjetivos igual de gastados que verdaderos. Como dije al inicio, ir en el barco con la cara al viento, en el silencio del mar adentro, con un montón de otras personas seguramente diferentes, pero por un momento unidas en la misma belleza impronunciable de la naturaleza, es una de las grandes cosas por las que vale la pena viajar.

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